domingo, 1 de diciembre de 2013

Adaptación de un cuento. Actividad Bloque II (borrador 1)

Érase una vez unos reyes que lo tenían todo, grandes territorios, palacios lujosos, etc. sin embargo, lo que no conseguían tener era un heredero, pues la reina no lograba quedarse embarazada.

Después de pasar por los mejores médicos del lugar, la reina consiguió dar a luz a una pequeña y preciosa niña.

Pasaron los años y aquella niña iba creciendo poco a poco. Madre e hija estaban muy unidas y se pasaban el día juntas haciendo cualquier cosa.

El rey no podía disfrutar tanto de su familia, pues siempre estaba muy ocupado en los asuntos del reino, y aunque quería a su hija y a su esposa con locura, nunca tenía tiempo de estar con ellas, ya que siempre había cosas que atender; cuando no eran los nobles, eran revueltas en sus territorios, cuando no impuestos, o alianzas o guerras.

Los reyes intentaban volver a tener otro hijo, pues querían tener un varón, pero no lo conseguían. Y así, durante un duro invierno, la reina murió.

Después de aquello nada volvió a ser lo mismo en aquel palacio.

Años después, como era lógico en la corte, el rey volvió a casarse con otra mujer. Ésta no era igual de cariñosa, ni de guapa que la primera. Y no la gustaban los niños, aunque sabía que su destino sería ser madre e intentar dar más herederos al rey.

La princesa y la nueva esposa de su padre no se llevaban bien, no era que discutieran, pero la niña sentía que estaba ocupando el lugar de su madre y la nueva reina, por otra parte, sentía que esa niña se interpondría en el camino al trono de sus futuros hijos.

Fue pasando el tiempo, y el rey se iba haciendo viejo y débil, hasta que un día cayó enfermo. La princesa no se separaba de su padre y un día éste le dijo:

-Hija mía, sabéis cuánto os quiero, y sabéis también cuánto siento no haber estado más tiempo con vos, pero quiero que sepáis que lo único que me ha alejado de dedicaros mi tiempo han sido los asuntos del reino, pues cuando eres rey has de hacer muchos sacrificios. Algún día vos seréis reina y me entenderéis. Antes de irme quiero regalaros esto, es un libro que yo escribí cuando era joven, y como sé que os gusta leer, os lo he dedicado para que nunca os olvidéis de mí.

La princesa, con lágrimas en los ojos lo abrazó y comenzó a leer el cuento sin separarse de la cama de su padre. Se quedó dormida y cuando a la mañana siguiente se despertó, su padre había muerto.

A los pocos días, su madrastra, la mujer con la que su padre se había casado, asumió la regencia, lo que la convirtió en reina, pero solo lo sería hasta que la princesa tuviera la edad adecuada y pudiera asumir el trono.

Cuando ese día llegó, la madrastra la dijo a la princesa que había llegado la hora de asumir sus responsabilidades y que debía convertirse en reina. La princesa no tenía claro que quisiera ser reina; y aunque la madrastra lo sabía, la obligaba a serlo, por lo que, para ganar tiempo, la princesa dijo a su madrastra:

-Está bien, seré reina, pero antes habré de aprender ciertas cosas sobre cómo comportarme y qué hacer en las diferentes situaciones.

La madrastra comprendió que la muchacha tenía razón y, muy a su pesar, la concedió un tiempo para aprender aquellas cosas.

Durante ese tiempo la princesa pensó qué hacer; sabía que su futuro era ser reina, pero ella no quería serlo, no quería la vida que había llevado su padre, siempre pendiente de los asuntos del reino y sin tiempo para estar con su familia, y no quería que sus futuros hijos no pudieran disfrutar de ella como madre porque tuviera que estar pendiente de otras cosas. Nadie la aseguraba que esto fuera a suceder así, pero ella no quería ni imaginarlo; ya había sufrido bastante en su infancia y no quería lo mismo para sus hijos. Así que decidió escaparse de palacio.

A la mañana siguiente cogió el libro que le había regalado su padre, una bola de cristal, en la que dentro estaba representado su palacio en pequeño y que su padre había mandado fabricar para ella cuando era pequeña, y una pulsera que su madre la había regalado cuando era niña. Con esas tres cosas y con algo de ropa de abrigo salió del palacio y se adentró en el bosque.

Una vez allí comenzó a andar y a andar, pasó por varios pueblos hasta que en uno de ellos, no se sabe muy bien por qué decidió quedarse.

Allí consiguió trabajo como doncella de una familia noble; pensaréis que éste no es trabajo de una princesa, pero lo cierto es que nadie allí la reconocía ni sabía quién era y ella así lo quería, de modo que aceptó el trabajo gustosamente. 

Los dueños de la casa en la que ella trabajaba eran también los dueños de la biblioteca del pueblo, y así ella comenzó a trabajar allí ayudándoles.

A dicha biblioteca iban tanto los nobles como los campesinos, pues en el reino se consideraba que el poder y el saber leer no debía ser algo de los privilegiados, sino un derecho de todo el mundo.

Un día entró a la biblioteca un apuesto muchacho, al que la princesa reconoció enseguida, pues era hijo de unos nobles que habían sido amigos de sus padres los reyes, y ella y ese muchacho más de una vez habían jugado juntos de pequeños.

La princesa sabía que la noticia de su desaparición la conocía todo el reino, pues su madrastra había dado orden de ello antes de asumir el trono; y en el momento que vio a ese muchacho entrar temió que la reconociera y delatara su paradero, pero no fue así, pues dicho chico ni la reconoció.

Pasaron los días y aquel muchacho seguía visitando la biblioteca y, aunque a nuestra protagonista comenzaba a llamarle la atención el chico, nunca se atrevía a decirle nada.
Así un día le comunicaron a la princesa que durante los días siguientes no debía ir a la biblioteca, sino a la casa de unos nobles a trabajar en el servicio, pues iba a celebrarse una fiesta que duraría tres días, en honor del cumpleaños del padre de familia, y ella había sido recomendada para trabajar allí.

La esperaban unos días duros, pues por las noches tendría que trabajar en el servicio de la fiesta de cumpleaños y por las mañanas tendría que ir a la biblioteca.

Cuando la princesa llegó a la casa en la que le tocaba trabajar durante los siguientes tres días, descubrió que allí vivía el muchacho que ella veía en la biblioteca, y volvió a temer que sus padres la reconocieran y desvelaran su paradero, pero al ver que no fue así la princesa se dio cuenta de que cuando alguien tiene sirvientes no suele reparar en ellos más que para mandarles cosas.

Comenzó la fiesta y la princesa, después de trabajar durante un buen rato, le pidió al cocinero, que también trabajaba con ella en la casa de los dueños de la biblioteca, que por favor la dejara asistir al baile para poder verlo. El cocinero, del que la princesa era como una hija para él, la dejó asistir, no sin antes recordarla que no se fuera muy tarde, pues al día siguiente tendría que ir a la biblioteca por la mañana. Así, la princesa se dirigió a sus aposentos y se peinó, se vistió con algunos de los vestidos que se había llevado consigo de palacio, se pintó, se puso la pulsera que su madre la había regalado y se fue al baile.

El noble muchacho, al verla, se quedó casi sin habla, pues pocas veces había podido observar a una chica tan guapa y, sin pensárselo dos veces, se dispuso a bailar con ella.

La princesa, nerviosa porque no quería que la descubrieran, apenas habló con él. El chico intentaba que la dijera cómo se llamaba y de dónde venía, pero ella cambiaba de tema constantemente. Éste se fijó en su bonita pulsera y se lo dijo, pues el pobre no sabía ya que cosas decirla para que hablaran, y ella le contestó que había sido un regalo de su madre.

De repente la princesa se dio cuenta de que era muy tarde y aprovechó un descuido del noble chico para irse del baile.

A la mañana siguiente el noble fue a la biblioteca como todos los días y vio allí a la princesa, pero no la reconoció, pues no dejaba de pensar en la muchacha que había conocido en el baile de su padre y si en alguna vez volvería a verla.

La princesa, aprovechando que el chico se levantó un momento de su sitio fue a dejar en él la bola de cristal que su padre había mandado fabricar para ella cuando era niña.

El noble, al volver a su sitio y ver la bola de cristal miró hacia un lado y hacia otro, preguntándose quién habría dejado eso allí. Cuando observó bien la bola se dio cuenta de qué palacio era el que había en su interior, y recordó quien vivía allí, y cómo él había jugado de pequeño con aquella princesa y cuánto le gustaba. Sin entender nada, cogió todas sus cosas y se marchó de allí.

Esa misma noche, era el segundo día del baile de cumpleaños, y a nuestra princesa la tocaba otra vez trabajar allí; al igual que la noche anterior, cuando terminó su labor, le pidió al cocinero que si podía irse y éste otra vez la dejó, volviéndola a recordar que no se fuera muy tarde.

La princesa fue a sus aposentos, se peinó, se cambió de ropa, se pintó, se volvió a poner la pulsera que su madre la había regalado y se fue al baile.

El noble, volvió a quedarse impresionado nada más verla y se fue hacia ella diciéndola que se alegraba de volver a verla. La conversación de esa noche no fue mucho más larga que la de la noche anterior, y la princesa seguía sin desvelarle su identidad. 

Otra vez se hizo tarde, y aprovechando que el noble saludaba a unos amigos de la familia, la princesa volvió a desaparecer.

A la mañana siguiente, el noble volvió a la biblioteca y, la princesa, de nuevo aprovechando que él se había levantado, dejó en su sitio el libro que su padre había escrito y que la había dedicado. El chico, al encontrárselo recordó la bola del día anterior y abrió el libro, viendo así la dedicatoria del fallecido rey a su querida niña. Volvió a recordar cuánto le había gustado la princesa cuando eran niños y recordó que sólo unos pocos meses antes la actual reina había difundido la noticia de que la princesa había desaparecido el día en que la iban a nombrar como reina. Comprendió entonces que si esas cosas habían llegado a él tendría que ser por algo y comenzó a preguntarse si la propia princesa las habría dejado allí. Como no encontró respuesta a su pregunta fue a la bibliotecaria (nuestra princesa) a ver si ella había visto a alguien dejar eso allí.

En cuanto se puso delante de ella, reconoció a la princesa con la que él había jugado de pequeño y se quedó sin habla.

En ese momento, ella movió su muñeca y el muchacho se dio cuenta que llevaba puesta la misma pulsera que llevaba la chica con las que había estado bailando las dos noches anteriores. Fue entonces cuando comprendió que la bibliotecaria, la chica con la que él había estado bailando, y la princesa desaparecida con la que él había jugado de pequeño eran en realidad la misma persona.

Cuando fue capaz de articular palabra, la princesa comenzó a contarle su historia y el porqué de su fuga de palacio.

Ambos decidieron contarles a los padres de él la historia de la princesa y después irse a vivir juntos. Y así vivieron felices y comieron perdices. 

FIN




EN CUANTO A LA ADAPTACIÓN...
Éste cuento es una adaptación del llamado "Toda clase de pieles". 

Si bien es cierto que hay cosas prácticamente iguales a las del cuento original, también hay muchas otras cambiadas. Por ejemplo:

He conservado el hecho de que su madre se muere, pero sin embargo he añadido que  , más tarde, también muere su padre.
He mantenido que la protagonista abandona su casa porque la obligan a hacer algo que ella no quiere, pero he cambiado dicha obligación. 
He dejado también, el hecho de que al irse de casa coge tres objetos, que luego utiliza para que el príncipe sepa quién es. y he cambiado los tres objetos.
En mi adaptación, al igual que en el cuento, la princesa se escapa al bosque. sin embargo luego no la encuentran sino que ella llega a un pueblo y decide quedarse allí. 

Estos son algunos de los aspectos que he cambiado y que he dejado igual con respecto al cuento original; sin embargo hay más.


Por otra parte he querido hacer esta adaptación para tercer ciclo de primaria. Creo que el cuento en sí podría trabajarse en prácticamente cualquier curso, pero para los más pequeños el lenguaje puede resultar algo difícil, por ello la veo adecuada para dichos cursos.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Análisis de un libro. Kika Superbruja loca por el fútbol. Actividad Bloque I (borrador 1)

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA
Título del libro: Kika Superbruja loca por el fútbol (Título Original: Hexe Lilli im Fuβballfieber)
Autor: Knister (Ludger Jochmann)
Traducción: Rosa Pilar Blanco
Ilustraciones: Birgit Rieger
Editorial: Bruño
Fecha primera edición: 1999

Edad a la que va dirigido: bajo mi punto de vista es un libro que se puede trabajar tanto en el segundo como en el tercer ciclo de Educación Primaria, es decir, de 8 a 11 años. Sin embargo, considero que sería más adecuado para el segundo ciclo, pues para tercer ciclo puede resultar algo fácil este libro, por lo que habría que tener en cuenta los alumnos de la clase para decidir si trabajarlo o escoger diferente.

Sobre el libro: “Kika Superbruja loca por el fútbol” es el número 5 de la colección de Kika Superbruja que se comenzó a publicar en 1998. Por aquel entonces los libros eran con las tapas de colores vivos, mientras que su interior era en blanco y negro; hasta el año 2010, en el que empezaron a publicarse los mismos libros con formatos diferentes, que incluían las páginas interiores a color, una tapa más dura y resistente, un tamaño del libro algo más pequeño e incluso olor en algunas de sus páginas.

FORMATO
Comenzaré con la manejabilidad del libro, en cuanto a ella, considero que es bastante adecuada. Es un libro de tamaño medio, es decir, ni muy grande ni muy pequeño. Sus hojas tienen más grosor que los folios habituales, lo que hace al libro más resistente de cara a que su uso está destinado a niños. Es de tapa blanda y cuenta con 140 páginas. El peso también es el adecuado.
Hablando de las ilustraciones, me parecen adecuadas, pues van acordes con lo que cuenta la historia del libro; sin embargo, las encuentro meramente artísticas, pues para un segundo o tercer ciclo no son necesarias, aunque ayudan a motivar al alumno a que lea el libro; pues muchos de alguna forma se animarán a leerlo al ver que hay ilustraciones y no es todo texto.
En cuanto a la letra considero que puede resultar apropiada para la edad, si bien es cierto que los niños y niñas de segundo ciclo pueden leer letras de una fuente menor a la que el libro de Kika Superbruja utiliza, que será en torno a una 14 ó 16.
Sobre la maquetación, el texto respeta muy bien tanto los márgenes de ambos lados como los superiores y los inferiores, dejando un espacio amplio y disminuyendo así la cantidad de texto por página.
Por otra parte, cabe destacar la buena legibilidad del tipo de fuente elegida.
El interlineado, tanto entre líneas como entre palabras y entre las propias letras es acertado, pues no es ni muy amplio ni muy estrecho.

CONTENIDO
Resumen: en esta aventura Kika se enamora de un chico de su clase, Andrés, al que le encanta el fútbol y para que él se fije en ella, ésta decide empezar a conocer dicho deporte, para lo que comienza a aprenderse todo tipo de resultados y tácticas. A pesar de ello, no le es suficiente para impresionar a Andrés.
Mientras Kika piensa la manera de conseguirlo, su hermano, Dani, la pide que le ayude a convencer a sus padres para que les lleve a ellos y a su mejor amigo a ver el partido de la selección internacional. Ante la negativa de sus padres a Kika se le ocurre la fantástica idea de llamar a Andrés y decidle que podrían ir todos juntos si les llevara el padre de éste; tras lo que el padre acepta y al final Kika consigue ir con él.
Tras la victoria de la selección internacional y el beso que Andrés le dio a Kika por ello, se celebra en el colegio un torneo de fútbol, en el que Kika es la capitana, pero debido a que algunos de los componentes del equipo se han puesto malos Kika debe jugar el partido y al final, tras algunos incidentes, terminan ganando el torneo.

Tema: el tema principal del libro es el amor, y esas sensaciones que sientes cuando eres pequeño y te gusta una persona de tu clase.

Estructura: la historia sigue una estructura lineal, formada por un planteamiento, un nudo y un desenlace; desarrollándose una sola acción a lo largo del libro.

Protagonista: el personaje de esta historia, como ya se sabe, es una niña. Si bien es cierto que al principio el libro no especifica la edad de ésta, más adelante, cuando se organiza el torneo del colegio, se dice que éste va destinado a niños y niñas de tercer y cuarto curso de Primaria, por lo que deducimos que Kika está en algunos de estos dos grupos.
Como niña que es, Kika se comporta como tal; teniendo problemas y preocupaciones propias de la edad (como por ejemplo el hecho de que parece que el mundo se la cae encima, por decirlo de algún modo, porque no consigue que Andrés la haga el caso que ella quiere).
Desde el punto de vista del lector, considero que es un libro con cuyo personaje un niño se puede identificar fácilmente, ya que lo que le ocurre a Kika son cosas que ocurren en la vida cotidiana de un niño de Primaria, además los pensamientos y acciones que lleva a cabo son las propias de la edad y de la situación a la que se enfrenta.
Sin embargo, opino que las que más se pueden identificar con el libro son las niñas. Principalmente porque su personaje es una chica, y además en esas edades es más común el tema del amor y de que te guste alguien en las niñas que en los niños.

Demás Personajes: aparte de Kika, hay más personajes en la historia, algunos algo más relevantes que otros, por lo que sólo hablaré a continuación  de los más importantes.
Por un lado está su hermano, Dani, el que la acompaña en todos los libros de la colección. Kika a veces le considera un poco “plasta”, ya que es muy muy curioso y quiere saberlo todo, pero a pesar de ello, nuestra protagonista adora a su hermano.
También están los padres de Kika, que suelen aparecer en la mayoría de las aventuras de ésta. En este libro aparece más la madre, ya que ayuda a Kika cuando ésta está mal porque Andrés se ha burlado de ella.
Otro de los personajes es Andrés (al que ya he mencionado antes) que es el niño que le gusta a Kika.
Por otro lado está su amiga Mónica, que la ayuda y la da consejos sobre qué hacer para lograr la atención de Andrés.
Y por último, está la señorita Marina, su profesora del colegio.
Todos los personajes podrían ser reales, con ello me refiero a que el lector puede identificar perfectamente a los personajes secundarios de la historia con personas que le rodean en su vida.

Valores que trabaja el libro: entre los valores que trabaja el libro podemos encontrar la constancia, el esfuerzo, el amor, etc.
Sin embargo, destaco el hecho de que Kika, a pesar de ser una niña bruja con poderes, cosa con la que la mayoría de los niños ha soñado alguna vez, ella no utiliza la magia para resolver sus problemas, o al menos no todos ellos. Cuando el camino más cómodo sería sacar su libro de hechizos y resolver las cosas a la primera, ella afronta sus problemas y busca posibles formas de solucionarlos.

Lenguaje: en cuanto al lenguaje, considero que es sencillo para los niños lectores a los que considero que va destinado. El vocabulario es fácil de entender y si hay alguna palabra algo más complicada se puede sacar por el contexto. En este libro se incluyen también algunos tecnicismos del fútbol, pero la propia historia se trata de explicarlos, para los lectores que lo desconozcan.
Por otro lado, la estructura morfosintáctica está formada por párrafos cortos y con numerosos puntos y seguidos, comas, puntos suspensivos, etc. lo que hace que el libro se lea con facilidad.

CONCLUSIÓN
Como conclusión, creo que es un libro que está bastante bien. Probablemente este, y cualquiera de los libros de la colección de Kika Superbruja, serían libros que podría tener en la biblioteca del aula o en casa para que lo leyeran mis hijos. Sin embargo no lo utilizaría como lectura “obligatoria” pues considero que este libro en concreto, “Kika Superbruja loca por el fútbol” trata un tema específico como es lo que siente la protagonista hacia un chico de su clase, y este es un tema que por norma general suele gustar más a las chicas. Si bien es cierto que por otra parte, el libro puede que también guste a algunos chicos por el hecho de que habla de fútbol y de tácticas y de sistemas de juego, pero igualmente creo que está más destinado a las lectoras.
Por otra parte, conforme he ido haciendo el análisis me he dado cuenta de que el libro es bastante sencillo para niños de Tercer Ciclo, por lo tanto lo trabajaría en 3º y en 4º de Primaria (Segundo Ciclo).
Para finalizar, he de decir que he disfrutado leyendo y haciendo este análisis más de lo que me esperaba. Al principio no sabía qué libro escoger y cuando me decidí por la colección de Kika Superbruja, de la que yo me leí de pequeña sus primeros libros, me costó elegir qué libro de todos leerme.
Según iba leyendo la historia, me iba acordando de cuando yo era pequeña y me pasaban esas cosas, me iba sintiendo identificada con Kika y con lo que sentía y pensaba. Por esto creo que los niños que lo lean se podrán sentir identificados con las historia.



jueves, 17 de octubre de 2013

Leer dos veces...

"Los libros se pueden leer dos veces y de dos maneras distintas. Primero, de una forma ingenua, como los niños, convencidos de que el mundo variado y multicolor de las historias es realidad; más tarde, mucho más tarde, con el pleno conocimiento de su invención." (Stefan Zweig)


jueves, 10 de octubre de 2013

Disney...(y lo que nos transmite)

Hablando de todo un poco, he rescatado este trabajo que hice en primero de carrera en la asignatura de TIC; habla de Disney y de sus películas, del papel de la mujer en ellas y de como se pueden interpretar los mensajes que dichas películas transmiten.

Espero que os guste y os haga pensar :)


HAKUNA MATATA ...
Sin duda uno de los clásicos de Disney que todos, o casi todos, hemos visto...Sin embargo, después de volver a ver este fragmento de la película, y seguramente de acordaros de vuestra infancia, ... ¿Qué mensaje os transmite la canción? ¿Es positivo, o negativo? 
Reflexionad sobre ello por un momento...

Algunas personas opinan que Disney incluye mensaje subliminales, por decirlo de alguna manera, en sus películas y que éstos pueden llegar a influir en el comportamiento y la conducta de los niños. 
Como en esta película, la del El Rey León, que se supone que este fragmento incita a los niños a que huyan de los problemas y a no asumir las reglas y las responsabilidades (al igual que Simba huye de su manada y de su futuro de ser Rey) ....

Yo, desde que tengo memoria he visto las películas de Disney; para mí son especiales, importantes, pues a día de hoy me hacen recordar mi infancia y todo el tiempo que he empleado viéndolas. 

Os aseguro que he visto la película de El Rey León un montón de veces y cuando veía la canción de Hakuna Matata, no se me ocurría desobedecer las reglas o huir de mis responsabilidades, porque no creo que a ningún niño de 4, 5, 6, 10 o los años que sean, se le ocurran estas cosas al ver este fragmento; personalmente me quedaba con el mensaje de "NINGÚN PROBLEMA DEBE HACERTE SUFRIR", no en el sentido de no enfrentarme a ellos, sino en el de no dejar que ellos pudieran conmigo. 

Por otro lado, está La Bella Durmiente, que busca a su "príncipe azul", y creedme que he visto la película y yo no lo he ido buscando. Porque la vida te enseña que no existe; no es que Disney te cree "falsas ilusiones" sino que cuando creces te das cuenta de que "La Bella Duermiente" simplemente es una película; de igual manera que te das cuenta de que no porque te pique una araña vas a convertirte en Spiderman, de que Batman no existe y de que nunca volarás como Superman. 

No digo, sin embargo, que Disney no haya contribuido a la construcción de esos estereotipos que todos tenemos sobre las mujeres y los hombres. 


Después de ver el vídeo podréis pensar que si, que todas las princesas de Disney son guapas, sensuales, perfectas, etc. Pero, pensad una cosa: ¿acaso las mujeres que hoy en día se escogen para cualquier película, serie, anuncio o revista, no lo son también? Por supuesto que si.

Es cierto que la película de Blancanieves nos presenta a una mujer que se dedica a las labores del hogar, que Cenicienta nos presenta a una que ha de obedecer órdenes y que La Bella Durmiente vivía encerrada en el bosque......vale, reconozco que no son los mejores ejemplos...
Pero también es cierto que películas como Pocahontas (que además era una mujer de color) nos presentan a unas mujeres que luchan contra sus familias e incluso su cultura para perseguir lo que realmente quieren, que Mulán es valiente y luchadora, y que Tiana (de la película "Tiana y el Sapo") es una humilde chica de color que sólo con su esfuerzo consigue cumplir el sueño de su padre y el suyo propio....

Como veis, el papel de la mujer ha ido cambiando a lo largo de la historia, dependiendo de la época en que fueron hechas las películas, pues con Blancanieves estamos hablando del año 1937, época en la que la situación de la mujer era la que era... 

Como conclusión, no digo que Disney sea 100% bueno, pero creo que tampoco es tan malo como a veces lo pintan. Pues vuelvo a repetir la idea que he dicho arriba, creo que se le están buscando demasiadas vueltas, cuando en realidad no creo que un niño o niña pequeños (que es cuando vemos este tipo de películas, cuando somos eso, pequeños) se les ocurran y se den cuenta de esos "mensajes subliminales" de lo que se acusa a Disney, y menos que éstos influyan en sus conductas.

Bienvenidos...

"Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto:
a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo
y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea"
(Paulo Coelho)

Muchas cosas podemos enseñar a los niños, pero muchas también podemos aprender de ellos...